dilluns, 2 de setembre de 2013

La industria quiere la independencia


Hay dos factores que me han hecho reflexionar últimamente sobre el mundo de los videojuegos actual. Uno ha sido la reciente celebración de la Gamescon en Alemania y el otro terminar hace unos días el juego Brothers: a tale of two sons de Starbreeze Studio.

Ambos hechos están relacionados con la revalorización de los juegos independientes, pequeños, baratos, originales, simpáticos… llamadles como queráis, pero estos juegos ya son un peso pesado del mercado y probablemente lo serán mucho más en el futuro. Sólo necesitan un empujón y éste sólo puede venir de las grandes compañías dominadoras del lucrativo negocio de lo digital.

Pues bien este empujoncito inicial se viene dando desde hace muy poco y la Next Gen y el publico necesita y reclama el empujón final. Este impulso se vió claro en la Gamescon por parte de Sony y Microsoft y sus respectivas presentaciones, donde se dijo textualmente: “ vamos a apoyar las pequeñas creaciones de los estudios independientes”.

Vale… está bien decirlo, pero todos queremos hechos… Y a los hechos me remito…

Sony arrancó su presentación de Playstation 4 con una clara determinación: que la nueva consola se convierta en la plataforma perfecta para esta clase de juegos. ¡BIEN!

En la presentación pudimos ver varios títulos que Sony tendrá en su catálogo ya sea de PS4 o PS Vita. Un ejemplo fue el próximo trabajo de los españoles Tequila Works y su Rime. Un juego que nos recuerda a los de Team ICO, pero que seguro nos encantará con sus paisajes e historia.









Otra creación presentada y que recuerda mucho a los dibujos de Tim Burton es Murasaki Baby exclusivo para PS Vita





Bien… Todo este apoyo a los estudios independientes por parte de Sony y Microsoft sabemos que no es gratuito.

Los últimos juegos que han triunfado en las grandes ceremonias de premios anuales han resultado ser juegos pequeños, de estudios con poco presupuesto ( eso sí, respaldados por Sony Entertainment o Microsoft Studio).
Títulos como Journey (juego del año 2012) o Minecraft han cosechado un éxito sin precedentes, llegando a lo más alto en cuanto a premios de la industria se refiere, y colándose en medio de grandiosas producciones con presupuestos millonarios ( eso debe joder).

De esto se han dado cuenta las grandes firmas del mercado y allí es donde dirigen más recursos que antes. Unos cuantos, no nos pasemos. Claro esta que juegos como Call of Duty, FIFA, The Last of Us o Uncharted dominan cifras astronómicas y así debe seguir siendo … y está bien que así sea.

Entonces, ¿por qué este auge de David ante Goliat?

Muy fácil… Las grandes compañías (que por cierto el mercado va atomizando dada la crisis económica) nos traerán juegos de ensueño, juegos que cuando éramos pequeños ni podíamos imaginar: el 1080 FULL HD, los 60 frps, el dolby, el 3D… juegos con un realismo y una potencia gráfica y sonora que nos harán babear delante de la pantalla. Y no sólo eso, sino que algunos (pocos) traerán consigo unas historias y un guión extraordinarios. Juegos que sólo se pueden permitir los grandes del planeta tierra.

Y nosotros… caemos y caemos a placer, ya que es un auténtico lujo jugar a estos juegos teniendo en cuenta que nuestra generación pensó que ya no podía existir nada mejor que ese Rebel Assault en CD-ROM.

Hay un “pero”… claro, y el “pero” explica el auge.

El “pero” está en que en todas estas ferias donde cada año se nos presentan prodigios tecnológicos brutales con presupuestos ilimitados, nos colman de imágenes de juegos que seguro vamos a comprar nosotros y medio mundo… Esos juegos... ¿no os parecen todos más o menos iguales? Tienen sus diferencias claro, pero… se parecen mucho, tanto que, si eres aficionado habitual, ni te hace falta un manual…todos los juegos utilizan los mismo botones y de idéntica forma.

 Las mecánicas se parecen, los guiones (cada uno con su temática) se resuelven de forma parecida, en definitiva todos disfrutamos como bellacos, sí, pero de repente aparece un juego como Limbo y medio mundo se vuelve loco… ¿por qué? Pues por que es distinto, mil veces ya inventado, pero DISTINTO.




Es sencillo (un botón de acción y moverse), una imagen sencilla pero muy cuidada y siguiendo una estética y diseño muy originales. Un sonido cuidadísimo que pasa desapercibido pero que tiene una delicadeza y un gusto exquisitos.
¿Y la mecánica de juego? Sublime… unos simples puzzles como los de antaño, que nos recuerda a ese glorioso Flashback y que hacen que sea imposible despegarse de la pantalla.
Y como Limbo hay más: The Cave, Machinarium, Flowers, Journey, Minecraft, Fez y el reciente Brothers: a tale of two sons

En este último: “POR DIOS LLEVAMOS 12 AÑOS CON DOBLE JOYSTICK EN LOS MANDOS Y ¿A NADIE SE LE OCURRIO UTILIZARLOS ASI ANTES?!!” . Vale! ya me desahogué.

Para quien no lo sepa, en Brothers, controlamos a un hermano con cada joystick. Sí, sí, a los dos a la vez y claro se nos cae la baba con las cosas que se les han ocurrido a esta gente de Starbreeze para que nos quedemos enganchados intentando remar una barquita de forma coordinada o serrar un tronco, o más difícil aún… distraer a un troll con el hermano pequeño y a la vez activar una trampa con el hermano mayor…juajuajauaju ¡BRAVO!


En definitiva, estos pequeños juegos nos hacen disfrutar como niños... y es que los niños son la esencia del juego y TODOS llevamos un niño dentro que a veces se cansa de salvar el mundo en Afganistan, dominar hordas de Zergs o luchar contra enemigos temibles...

De estos juegos pequeños ya iremos hablando más a menudo uno por uno, que bien se lo merecen, pero… bueno da igual, la siguiente reflexión en otra entrega que si no esto no hay quien me lo lea.

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